Procedo a contar una de las historias de mi vida. Una más de las que me acontecen y yo me planteo si sólo le ocurren a mi persona.
Antes de la Navidad hice todos los trámites pertinentes para presentarme al exam teórico de conducir. Cúal fue mi sorpresa q necesité tantos requisitos como para opositar al cuerpo de notarios. A parte de extender talones por todo: exámen psicotécnico (muy profesional por cierto), tasas, fotocopias, fotos...Y aquí comienza mi anécdota.
Iba yo con mi pesadumbre mañanera como cada día a la autoescuela, con ese cansancio resacoso del que está en paro y trasnocha con Buenafuente. Pero, católica como siempre a mis clases del autocole. Allá iba, sí. Pero ese día tenía que llevar el papeleo burocrático porq era el último día para entregarlo o no me podía presentar (esto es muuuuuuuuuuuuuy raro en mi). Así que hablé con mi yo y me dije: "Vamos a hacernos las fotos pertinentes en el fotomatón que esta dentro del metro de mi barrio, que me pilla de paso". Ese día me había pintado un poco más la raya del ojo. Todo era felicidad. Al llegar al fotomatón encontré el siguiente cartel: "6 FOTOS TIPO CARNET EN MATE O BRILLO POR 2 EUROS Y 50 CENTS, CALIDAD SUPREM".
"Ganga, bargain" me dije a mí misma. He triunfado. Después de tirarme media hora girando el asiento en contra del efecto de coriolis (uno nunca sabe bien hacía donde girar ese puto taburete). Ya tenía los ojos a la altura del visor. Correcto. Me quite los cascos, la bufanda, los guantes, dejé el bolso en el suelo, me pinté los labios, me pellizqué las mejillas y abrí el monedero con la intención de echar la pasta...Mierda!!! En ese momento otro cartel me advirtió del peligro eminente. "SOLO SE ACEPTAN MONEDAS DE 1 EURO y 50 CENTS". "Joder, que hijos de puta!!!", susurré entre dientes. Sólo tenía dos euros y monedas de 10 cents. Y ya había echado 50 cents. Me fui hacía el supermegaempáticoybuenhumorado señor de la ventanilla del metro, ese que no tiene NADA que ver con la maquina del fotomatón. Tras el cambio de monedas retomé mi propósito. Seguí echando y sorprendentemente volvía a necesitar otra moneda de 50. Esta vez el cabreo fue cabreo fue conmigo misma y mi CI. Otra vez recurrí a mi, ya amigo, supermegaèmpáticoybuenhumorado señor de la ventanilla del metro. Esta vez me tiró la moneda y creo que me escupió una serie de improperios mientras me alejaba.
Cuando me puse otra vez a la acción, extenuadada, sorprendentemente la máquina se había tragado 50 cents y a mi ya no me quedaba ni una moneda que cambiar...Otro cartel se iluminó ante mí: NO SE DEVUELVE EL DINERO. INTODUCIR PRECIO EXACTO. "Diooooooxxxx, exacto tu puta madre": le empecé a gritar a la maquina". No sabía qué hacer. Denunciar, chillar, cagarme en el señor de la ventanilla del metro, o en el señor que pasaba por allí, llamar a alguien q me solucionara el problema. Tiré todas mis pertenencias al suelo, me arremangué y me lie a patadas con la máquina. Humano vs máquina. Esa fue mi elección. Descargué toda mi ira mientras que pensaba que el método tradicional del "golpecito en la máquina" solucionaría mi problema. Al rato de mi pelea, una voz en off me dijo desde el interior: "Si no selecciona ninguna opción de foto, procederemos a elegir nosotros mismos la opción. A cámara lenta corrí, descorrí la cortinilla, me tiré sobre el taburete, y en ese instante un fogonazo me deslumbró. La máquina había ganado la batalla.
Ahora esta foto la guardaré como recuerdo junto a mi aprobado del test de conducir.

6 comentarios:
Jejejejejejeje, y lo estupenda q sales hasta tirándote sobre el taburete :)
Besitos Marie Helen
Ay! kukina! no sabes lo mal que lo pase...pero ya se sabe Marie Helen, siempre hay que ir a la moda!!!
Sue Helen
No te quejes de la fotito de marras, piensa que Amelie se tiro toda una hora y media juntando restos de fotos de otros hasta recomponer su retrato robot por que no tenia ni tan siquiera 2,50€ que echarle al fotomaton.
Eso solo es una señal, en serio, te auguro un 2008 lleno de amor (un poco ñoño y pasteloso, pero amor al fin,je je je)Sigue con el carnet ya es tuyo.
Lo que me he reído a costa de tu anécdota! Qué grande eres! Y te diré que me encanta, no sólo que no escondas tus errores, sino que los muestres en público y publiques tu foto como excelente final de tu historia.
Marie Sue.
JAJAJAJAJAJAJAJ...
Buenísimo, querida. El mejor de tu serie. Nos lo hemos leído mi madre y yo a dúo ycasi no lo contamos.
Pero que salada es la niña!!!
Jajajajaja...lo que me estoy divirtiendo!!
Enhorabuena! Y ánimo,que todo se consigue si se quiere!
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