sábado, 19 de enero de 2008

Yonquis de la adrenalina


Me aburro de estudiar. Entre apunte y apunte, he preferido escribir, darme al gusto de la vocación, vaya!. Y es que a mí cuando me da por una cosa soy de una pasión... Que se reiría mucho Shelly. A Romántica no me gana ni su marío!!.

Y en esas estoy con el gym. Tabla pa'riba tabla pa'bajo. Uno además descubre el subidote de la adrenalina, droga sin igual...Ahora entiendo porq la people se machaca. Que cuerpos sanos ni que puñetas. ADICTOS!!!

Cuando uno se tira en el suelo, tras una hora dando saltos y elevando miembros, el subidón es crema. Crema fina. Solo es comparable a la sedación que me chutó la s.social cuando me operáron y al climax organtil. Además en el gym no tienes que acabar abrazada a la máquina del remo...(que insensible pensaran algunos).

Pues si! Tanto buscar al principe azul que t han engañao toda la vida. Y drógate mucho para ser muy cool. Pues NOOOO. Se acabó. En el gym he encontrado mi ley motive. Tb pensareís que el culto al cuerpo es un fenómeno de la Psicología de masas más pura. Pero no nos engañemos. Entre mis estrógenos y mi genotipo nunca seré Kate Moss. Aquí de lo q se trata es de conseguir el preciado tesoro. La dosis de adrena. Amigos yonjis, el jaco se queda pequeño.

Continuará...


2 comentarios:

Sansara dijo...

Pues claro, a ver si te crees que yo voy para estar tremenda :D

Por cierto, que lo que produce ese bienestar de putísima madre que ojalá tuviéramos permanentemente enchufado no es la adrenalina, si no las endorfinas.

Ah, qué gran invento de nuestro cuerpo, ese. :D

Anónimo dijo...

Deseo que este blog continúe para siempre, y que su ley motive no se agote nunca. Aunque tengo entendido que para alguien que no planee ser olímpico, ir 5 de 5 días al gimnasio viene siendo tontería, por aquello de darle cancha al ciclo de regeneración muscular. Y entiendo que estáis comiendo de puta madre y todo eso.

Ya que estás vigoréxica te recomiendo empezar a obviar la existencia de ascensores, escaleras mecánicas y rampas de carrito. Nada como el step cotidiano. Como decía mi monitroncho del gym del barrio: cualquier cosa que hagas es mejor que nada.

Como véis, aunque sólo he ido 3 meses al girnasio, me dió tiempo de aprender a hacer como que sé del tema...