
Vuelta a las andadas. Ya se acabaron los exams y el balance ha sido positivo. Tras un mes pensando en clave de psicopedagoga, una intenta reinsertarse en la sociedad con no muy buenos resultados. Q hacer con tanto tiempo libre??? La respuesta la encontré en una revista d corazón. En su portada, Ana Obregón recauchutada. Quiero ser como Anita.
Así que manos a la obra. Por ahora lo llevo bien, gracias a mis 2 horas diarias d gym. Ahora tengo q cambiar los tratados en Psicología y las novelas por el cuore y el semana, teñirme de rubia y matricularme en biología...bueno y Darek, si estás por ahí...T espero!!
Pero trás esta introducción se encuentra la q sin duda es una de mis hazañas más contadas en estos momentos. No he podido darme a mi público( q no se cansa en solicitarme) hasta ahora por mi plena dedicación académica, pero se agradece la paciencia. Puedo prometer, y prometo q a partir d ahora sacaré a pasear mi ojo de blogera, para buscar buen material.
Paso así a contaros la anécdota del año. Sinceramente cada día m doy más cuenta q soy d lo q no abunda. Q soy especial. No sé si por arriba o por abajo. Pero muy especial.
Cansada de darme al placer del estudio, a una le da por explotar su tiempo libre en el cuerpo. Ay! me explico. Cuando una queda atrapada por los lazos del conocieminto, se embarca en un viaje a la deriva, a ninguna parte. No existen las horas, la comida, las duchas, la vida social, la lectura, el cine, las borracheras, las cañas de los domingos, los rollos de los sábados, las tertulias con café...lo que viene a ser un auténtico abandono de tu cuerpo. Los pelos brotan por los sitios más insospechados y los olores manan con un hedor de estudiante d la transición. Todo por el único fin de cumplir el principio más claro de la historia. Mayor número de horas invertidas-mayor probabilidad de aprobado. Y siempre queda la excusa contra el destrozo de tu autoestima. PuFF! El exam más jodido de la historia, el cansancio, yo en realidad no estudio, no tuve tiempo...y las ojeras tipo fétido, t delatan. La flaqueza de las piernas, los pelos del mostacho y las uñas pintadas a cachos, el pelo sin alisar, sin pintar. Toda yo era desidia.
Pero todos sabemos que en esas panzadas siempre se saca un hueco. Y ese es el momento en el que comienza mi historia(otra vez). Siempre hay un segundo para acicalarse. Unos nanosegundos para no parecer Diógenes. Para seguir en el carro de la metrosexualidad. En esas andaba yo, cuando decicí hacerme la cera. La fría. La de las bandas verdes, de toda la vida. Para los vírgenes en este mundo, os diré que es estupendo y q uno no se puede ir al otro barrio sin probar el éxtasis del tirón. Busqué, como una yonki su metadona, las bandas de Veet aloe vera suave suputamadre con efecto seda aterciopelada. Me río yo. No las encontré. Ante mi desespero, descubrí un bote de cera tibia. Este era un mundo nuevo para mí.
Me sentí como la primera vez q le daba una calada a un cigarro con mis tiernos 12 años. Una sensación de euforía recorrió mi cuerpo. Como si se tratara d cometer una fechoría. Como una acción prohibida. Como la primera copa, la 1ª vez q te tiñes el pelo, como el primer polvo, como el primer tampón. Todo es nuevo para tí. Todo es exploración. Todos sabeis de lo que hablo.
Ante tal emoción m dispuse a leer las instrucciónes de uso. Q si la cera estaba sacada d los culos de la termitas de nicaragua y mezcladas con el semen de mamuts reencarnados. Q si la cera era soluble por sus propiedades ricas en oligoelementos y aminoácidos esenciales. Q si te salía un novio al girar la esquina por lo aterciopelado d la seda. Q si su efectividad se había probado con mujeres de todo el mundo dando fé del estado definitivo de piel inverve. Q si t corrías nada más tocar tu piel lisa e hidratada.
A mí se me disparaba el corazón de la emoción. No podía esperar más. Pase a leer las instrucciones de uso.
1º: Calentar en el microondas 3 segundos a 800 wtt. Vaya mierda!!! Un minutito y así mejor.
2º: Mantenerse atento delant del micro, para observar la evolución de la cera. Q no llegue al punto de ebullición...yo me fui a prepararme un cafetito. Por aquello d q me acompará en los momentos duros de los tirones.
3º: Acoplar la cabecera roll-on. Sacar la bandas. Todo guay. El bote no quemaba una mierda, porque estaba confeccionado con el mismo plástico que los cafés del Starbucks. Me da risa.
4º.Echar una gota del producto en la cara interna d la muñeca para comprobar la temperatura.
Una gota. Al ser esta una de las zonas más sensibles del cuerpo humano, por detrás de los genitales, que es capaz de calcular el grado de temperatura exacta.
Así que volqué el bote encima de mi muñeca izda. Aquello no salía. Espere absorta. Mirando el bote fijamente. Apreté un poco. Allí no salía nada de nada.
Observé el bote más todavía buscando la clave de mi frustración. Volvía a girar el bote apuntando a mi tierna cara interna d la muñeca izda. Esta vez apreté un poco. Un poco más. Basta yaaaaa!! Apreté con ganas. ÑIIIIIIIIIIIII!!!
BUM!! Aquello explotó. Como una bomba. El tapón salió volando mientras el magma del nucleo de la tierra se derramaba sobre mi piel. Se entrelazaba con mis moléculas y les entregaba ese calor hirviente. Los poros d mi cara se abrierón a la vez como flores en primavera. Los ojos se me cayeron de las órbitas y se me erizarón los pelos de los brazos. Me acababa de abrasar. M había frito.
El chillido tardó un poco más. Como el trueno tras el relámpago. Como pude a cuatro patas llegué hasta el grifo mientras pedía q me amputaran, q aquello no era vida. Era puro dolor. La cera incrustada en mi piel no se podía quitar y las burbujas de la termperatura seguían haciendo su trabajo. Joderme viva. M mareaba, soplaba, gritaba y sudaba. Gotas frías por mi frente y mis axilas. Aquello no era risa. Era llanto, dolor. Un dolor inmenso. Indescriptible. No podía pensar y ante mí se elevaba la que iba a ser mi nueva amiga las próximas semanas. Una ampolla descomunal. Digna del guinnes. Como un clavel rebentón. Llena de líquido amniótico, latiendo como un ser aparte, como el corazón d una mascota. No saben q sinvivir.
Tras recuperarme del accidente, me acostrumbre a vivir con la brutal ampolla q cubría mi pequeña muñequita. Hasta q el otro día no se quien me preguntó:
T has intentado cortar las venas??
Juzguen uds mismos.

